Aprovechando que está aquí la tía Judith (o Kruska o Didi como a ella le gusta que le llamen) me hecho algunas fotos con ella. Aquí os dejo una en la que mejor salimos los dos.
Aunque estos días está más pendiente de Laura, también me hace bastante caso a mí, e incluso me ha cambiado algún que otro pañal. Estoy deseando crecer un poquito más para poder jugar con ella y con Laura.
21 de diciembre de 2008
Con la tía Judith
19 de diciembre de 2008
¡Cuántos abuelos!
18 de diciembre de 2008
La família española
Hoy han llegado los abuelitos Emilio y Blanca y la tía Judith, que han venido una semanita para pasar las navidades con nosotros y para conocer a Raúl.
A pesar de haber estado casi toda la noche viajando no se les notaba muy cansados y en cuanto han llegado a casa del aeropuerto se han puesto a sacar regalitos de las maletas para todos. En la foto de abajo los podeis ver con Laura, que está viendo un libro para colorear que le han traido. Raúl mientras, por supuesto, dormido en su cunita.
15 de diciembre de 2008
¡1 Mes!
Ya he cumplido mi primer mes en este mundo, y de momento creo que me estoy portando bastante bién.
Me paso la mayoría del tiempo dormido, y cuando me despierto lo hago para tomar el pecho. Como un montón; en total en el día más de 1 litro de leche. Así no es de extrañar que esté creciendo y engordando muchísimo; ya peso prácticamente 5 kilos.
Papá y mamá tampoco se pueden quejar de que no les deje dormir mucho. La mayoría de las noches me suelo despertar sólo una vez, me tomo mi leche y me vuevo a dormir.
Los pocos ratos que estoy despierto he empezado a fijarme un poco en los objetos, e incluso algunos los sigo con la vista un poquito, como los muñecos de colores que están todo el día dando vueltas por encima de mi cunita.
14 de diciembre de 2008
Pasando la aspiradora
9 de diciembre de 2008
¡28 meses!
De nuevo ha pasado un nuevo mes, y esta vez lleno de grandes cambios en mi vida. El primero y más importante es el nacimiento de mi hermanito Raúl, que no sólo me ha cambiado el día a día, sino sobretodo la forma en la que juego. En las últimas semanas le he cambiado el nombre a todos mis muñecos, y ahora la casa está llena de Raúles por todos lados. Por supuesto que a todos hay que darles de comer, cambiarles los pañales, vestirles, y taparles cuando tienen frío.
Mientras también me he vuelto grande: ¡A partir de ahora ya siempre hago la caquita en el váter! Con el pipí todavía tengo algún que otro problema y a veces se me olvida decirlo y se me escapa. En esos casos mamá no da abasto a lavarme toda la ropa. Para dormir todavía me ponen pañal, por si las moscas, pero casi siempre me está completamente seco cuando me lo quitan.
6 de diciembre de 2008
Papá Noel en casa
Hoy estábamos en casa y de repente he visto a Papá Noel por la ventana, así que he ido corriendo a abrir la puerta para que entrara en casa. Ha estado viendo mi habitación y la de Raúl y luego le he puesto una silla para que se sentara. Entonces ha abierto un saco grande que traía y ha estado dando regalitos para todos, incluso para Raúl. A mí me ha traído unos chocolates, un estuche para guardar mis pinturas, y una caja grande de Legos. A Raúl le ha dejado en su cunita (porque estaba durmiendo) un sonajero y un barquito para la bañera.
Luego ha comido unos dulces que le he dado, me he hecho una foto con Él (ver abajo) y se ha ido porque dice que tenía que ver a muchos más niños.
5 de diciembre de 2008
Papá Noel en la oficina
Aquí en Hungría mañana se celebra el día de San Nicolás y es cuando viene Papá Noel y trae regalitos. A papá le han dicho que a lo mejor hoy va a pasarse por su trabajo, así que me ha llevado a su oficina. Había un montón de niños, porque todos los compañeros de papá también llevaron a sus hijos. Y si tenían razón, porque cuando estábamos todos jugando, de repente apareció Papa Noel por la puerta con una campana muy grande y un saco lleno de juguetes.
Luego nos fue llamando uno a uno (yo fui la última) y nos dijo algunas cosas (a mí que había sido buena, pero que no me cogiera tantas rabietas). Después nos dio un regalito. El mío fue un calendario con unos dibujos muy bonitos de un topo.
